miércoles, 2 de mayo de 2018

Poesía o cero


Yo el dormido. Navegando sin ojos
en el bote de las luxaciones. Treinta años,
tantos huesos y cuánto humo.

Cuánto amor
en falso, cuánto estuario baldío,
cuántos bueyes, cuánto sinpájaro.

Tenía que. Me vine a Madrid a
probarme la ciudad. Buscando a mi padre
en destierra firme. Para frotarme contra
la muerte. Para morder a la poesía.

La poesía.

Poesía o nada
(hace un tiempo espléndido para otra Bastilla)
Poesía o nadie
(estamos en vísperas de las manzanas)


Poesía o cero.