lunes, 26 de julio de 2021

La piel fina


Sobre la piel fina. Todos hemos oído decir de alguien o a nosotros mismos nos han dicho, cuando nos hemos pasado de susceptibles o sin haberlo hecho:

–¡Jesús! Qué piel más fina tienes.

Pero gracias a esa piel fina puedes sentir cuatro notas en vez de una. Gracias a esa piel fina uno abandona la lupa gorda por el microscopio de las miles de posibilidades. Uno se hace más amplio. Aprende a escuchar el sufrimiento. Y ya no quiere volver a tener la piel ruda.

Porque son los de la piel ruda los que ponen vallas a los inmigrantes, vallas al sexo, vallas a la mente, y luego tienen que venir los de la piel fina a quitarlas.

Son los de la piel ruda los que hacen leyes para la competencia salvaje, gobierno de los fuertes, policía en las calles, y luego tienen que venir los de la piel fina a derogarlas.

La piel ruda sabe; la piel fina duda. La piel ruda impone; la piel fina sugiere. La piel ruda es la línea recta que no se detiene ante el llanto de los leopardos; la piel fina prefiere tomar un millón de curvas antes de lastimarte.

La historia del humanismo es la historia de las victorias conseguidas por los que tienen la piel fina.